Sunday, November 29, 2015

SITUACIÓN ECONÓMICA ACTUAL DE VENEZUELA, O CUANDO EL HOMBRE ES EL LOBO DEL HOMBRE

Por: MCP[i] José Pernía
RIF. V-09130130-6

Reflexionando sobre la actualidad socioeconómica y sociopolítica venezolana, es posible reconocer como válida y actualizada la postura de Hobbes (1588-1679), según la cual: “Cada ser humano busca su propia conservación, (…). En este estado natural no existen distinciones morales objetivas, por lo que dicha competición da lugar a un estado permanente de guerra de todos contra todos, en el que cada cual se guía exclusivamente por la obtención de su propio beneficio y, no existiendo moralidad alguna, no hay más límite para la obtención de nuestros deseos, que la oposición que podamos encontrar en los demás.” (DANIOA, 2015, pág. 1). Es obvio, casi una verdad de Perogrullo, que en la actualidad venezolana se observa el comportamiento aquí descrito: la escala de valores que hasta hace un tiempo  distinguía a este pueblo, parece haberse difuminado, sojuzgada por el avance de la insensibilidad,  ésta a su vez posiblemente impulsada por una crisis originada, fundamentalmente, en la contracción de la capacidad de compra del ciudadano, que ve reducidos sus ingresos hasta no cubrir ni sus necesidades básicas. Se multiplican las colas y, con ellas, las horas  desperdiciadas en estas actividades: una para el arroz y la pasta, otra para los efectos personales, otra para la proteína, la del transporte ida y vuelta, la del pan en las tardes y sucesivamente, en un ritornello destructivo que tiende a reducir la autoestima y convierte a al ciudadano en una persona “de segunda”, cuyo único objetivo en la vida es sobrevivir a toda costa.  Por eso no sorprende  el adviento de una nueva casta, originada del pueblo, pero adversa a él, nacida de entre los pobres, pero su enemiga visceral. Esta no es otra que los “bachaqueros”: surgidos de la propia miseria popular, han sabido cabalgar sobre la miseria humana, se ha desprendido de toda moralidad, tal como señala Hobbes (DANIOA, 2015), para fomentar su propia riqueza sobre la expoliación del otro; acude a las colas para adquirir los productos que luego revende a precios exorbitantes entre sus propios vecinos, impronta de… “Un Estado que ha convertido la violencia en un culto a través de los medios de comunicación, las guerras e invasiones, y un gobierno que es incapaz de luchar contra la pobreza y la desigualdad social, en buena medida provocan y exacerban el caldo de cultivo donde muchos de ahogan y pierden el norte.” (Colón, 2013); valga esto como reflexión, porque es muy fácil señalar a nuestro vecino del Norte como el origen de todos nuestros males, mientras renunciamos a ser un país de primer orden, tan solo porque no hemos sido capaces de reconocer nuestras limitaciones y potencialidades y, mucho menos, dedicado el  100% de nuestro tiempo a resolver nuestros problemas. En la actualidad, Venezuela ostenta una de las inflaciones más altas del mundo, (Huerta, 2015) habiendo registrado, para el año  2014 un nivel cercano al 70%, aunque algunos analistas (Herrera, 2015) sugieren que para la fecha (finales de 2015) ya se ubica por encima de los doscientos (200)  puntos. Esta debilidad macroeconómica se transmite hacia los estratos más sensibles de la población, convertida en un proceso de toma de decisiones que avanza hacia la deshumanización:  ya no importa nada, sobrevivir es la orden a cualquier precio. La pérdida de valores que vio Hobbes (DANIOA, 2015), ya viene teniendo su correlato en América Latina, ejemplificada en el consumo de animales domésticos (perros, gatos, tortugas y otros) incorporándolos a la dieta diaria (Arribas, Cattaneo, & Ayerdi, 1997) en un proceso de aproximación al resurgimiento del canibalismo. Es posible que la ritualidad de la alimentación se haya desdibujado con el tiempo, pero su esencia permanece: cuando una persona ingiere un alimento, incorpora a su ser, no solo los nutrientes que este contiene, sino toda una simbología que le acompaña; no en balde, La Biblia (Reina & Valera., 1965)prohíbe expresamente comer la sangre de animales (Deut. 17: 11-13). Ahora bien, cuando ya el ser humano es capaz de transgredir la norma que le impide alimentarse de sus animales domésticos, a los cuales prácticamente integra a la familia, humanizándolos, se encuentra a solo un paso de empezar a alimentarse de sus semejantes (Erlanz, 2013); y esto, en otra forma, sublimado tras la pátina de comercio ilegal, es lo que está haciendo una parte de la población venezolana: esquilmando a sus coterráneos, aprovechándose de la escasez para hacer negocios fraudulentos con suculentas ganancias, sin importarles el dolor y la necesidad ajena. ¿Qué dista para que empiecen a comerse unos a otros? (López García, 2009,)Aunque parezca una digresión, la situación actual en Venezuela es análoga  a la serie The Walking Dead que transmiten los canales privados de televisión: como todos saben es una variante de la historia sobre un virus que ataca a una parte de la población y la transforma en zombis, cuyo único desiderata es comerse a otros, a los que están sanos. Ahora bien, distancias aparte, en Venezuela está ocurriendo lo mismo: una horda inclemente se abalanza sobre todos aquellos que gozan de un sueldo, para sacárselo de los bolsillos a dentelladas: un rollo de papel toillet, un jabón de baño, una afeitadora o cualquier otro artículo de uso diario o de la cesta básica, es el ariete que usan para destruirse la vida unos a otros. La jerga popular ya los bautizó como “bachaqueros” tienen un estilo de vida, una forma de ser, un lenguaje, sus propias redes sociales, estrategias de movilización, comunicación y hasta de seguridad y protección. Se han hecho eficientes, lo suficiente para colocarse por encima del común en la cadena alimentaria, igual que el tiburón. Desde ese punto de vista, se impone entonces diseñar una estrategia viable, factible y a corto plazo que pueda desmontar esta tendencia y desmovilizar las hordas criminales que se han desatado. En la misma medida que se ha atacado el comercio privado, es necesario, urgente más bien, crear una red comercial de nuevo cuño, basada en el cooperativismo y la pequeña y mediana industria (PYMES): esto es: ¿a qué seguir dándole coces al aguijón? ¿No tienen acaso las empresas privadas, productoras de todos los bienes de consumo una red de “aliados comerciales” a todo lo largo y ancho del país? ¿No han demostrado acaso, durante años, su eficiencia en la distribución de productos de primera necesidad? ¿No funcionan acaso bajo la premisa del otorgamiento de un código de identificación que les posibilita el acceso a la colocación de dichos productos, efectuándose previo la visita de uno de sus agentes comercializadores? Entonces la propuesta de salida de este embrollo, en el cual nos hemos metido por voluntad propia, reside en la creación de una red de microcooperativas, insertas en las comunidades, nacidas como entes privados de cada comunidad, que deberán registrarse en las empresas productoras de bienes y servicios, incorporándose a sus aliados comerciales, previo financiamiento del gobierno nacional para hacer su primera compra. El resto, dependerá única y exclusivamente, de la habilidad y destreza para funcionar, de la responsabilidad de sus miembros (en número de 5, no mayor) y de la vigilancia que establezca la comunidad para que se respeten los precios justos, acordados entre el Estado y las empresas productoras. ¡fin de problema! En tan solo seis (06) meses se recuperará la tranquilidad, se abastecerá completamente a los ciudadanos, se desarticulará la red de estafadores que pretenden medrar con la necesidad humana y se atomizarán, hasta su desaparición total, las inmensas colas que hoy definen la vida del venezolano. Es solo una propuesta para el debate.

Trabajos citados

Arribas, V., Cattaneo, A., & Ayerdi, C. (1997). Canibalismo y pobreza. Recuperado el 29 de 11 de 2015, de Rev. Constructores de la Otredad Nº 30 pp 234-238: http://www.antropologiasyc-106.com.ar/constructores/30cap5_arribas.pdf
Colón, L. (17 de 05 de 2013). Lumpen burguesía y Lumpen proletariado siglo XXI. Recuperado el 29 de 11 de 2015, de RED DE APOYO A 80GRADOS: http://www.80grados.net/lumpen-burguesia-y-lumpen-proletariado-en-el-puerto-rico-del-siglo-xxi/
DANIOA. (2015). Historia de la filosofía. Recuperado el 29 de 11 de 2015, de webdanioia.com: http://www.webdianoia.com/moderna/hobbes/hobbes_fil.htm
Erlanz, B. (8 de 11 de 2013). ANTROPOFAGOS: UNA HISTORIA SOCIAL DEL CANIBALISMO. Recuperado el 30 de 11 de 2015, de EOC Nº 73: http://elojocritico.info/antropofagos-una-historia-social-del-canibalismo/
Herrera, T. (29 de 11 de 2015). La inflación en Venezuela para el cierre de 2015. Recuperado el 29 de 11 de 2015, de runrun. es: http://runrun.es/la-economia/231676/tamara-herrera-advierte-que-la-inflacion-en-venezuela-cerrara-cerca-de-300.html
Huerta, J. (2015). La inflación en Venezuela. Recuperado el 29 de 11 de 20151, de josehuerta.com: http://www.josebhuerta.com/inflacion.htm
López García, J. (enero-junio de 2009,). Canibalismo siglo XXI. La actualidad popular de una vieja preocupación antropológica. (Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad de Córdoba. Argentina.) Recuperado el 29 de 11 de 2015, de Revista de Dialectología y Tradiciones Populares,Revista de Dialectología y Tradiciones Populares. vol. LXIV, n.o 1, pp. 95-132,.
Reina, & Valera. (1965). LA BIBLIA. Recuperado el 29 de 11 de 2015, de www.tunuevalegría.com: http://www.tunuevaalegria.com.ve/Biblia/b03c017.htm





[i] Maestro de Cultura Popular.

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