Monday, May 26, 2014

ESCENARIOS PEDAGÓGICOS LOCALES PERTINENTES: Una visión transcompleja del proceso educativo

Probablemente, mientras se escriben estas líneas, el sistema educativo venezolano continúa inmerso, de manera febril, en una gran Consulta Pedagógica (2014) que debería arrojar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas que confronta la educación de las nuevas generaciones, en concordancia con todo el ordenamiento legal vigente y ante la inocultable necesidad de realizar una revisión acerca de los verdaderos resultados e impactos de la inversión que el Estado venezolano ha realizado, hasta el presente, en el sector educación. Ocurre que, si bien es cierto que son muy acertadas algunas posiciones asumidas en este contexto, casi todas las afirmaciones se dirigen hacia problemáticas de infraestructura, pero el verdadero baremo de la calidad educativa no se encuentra en los locales: de todas maneras, la educación no es una edificación, sino un espacio conceptual en el cual unas personas se encargan de discutir con otras acerca de una cantidad de tópicos a través de los cuales ocurre el enriquecimiento del acervo cultural de ambos: discente y docente. En ese orden de ideas, una consulta nacional sobre la calidad educativa, es una oportunidad dorada de iniciar una profunda reflexión sobre la praxis pedagógica, con vistas a los resultados objetivos: jóvenes incapaces de interpretar adecuadamente una lectura, con severas dificultades en habilidades y destrezas matemáticas y, peor aún, inadecuadamente formados para la vida, puesto que no poseen calificación laboral alguna. Jóvenes que luego de graduarse de bachilleres, tendrán que esperar un quinquenio (por lo menos) para tener la formación para el trabajo  y, entonces, iniciar un tortuoso camino hacia una colocación en el mercado laboral. En efecto: la nación ha tenido que invertir en cursos propedéuticos, para superar las insuficiencias evidentes en la formación de los egresados de educación media superior (CARDONA, 2010), que se encuentran con insalvables obstáculos cuando de resolver operaciones matemáticas, algebraicas y trigonométricas se trata: no vienen dominando esos contenidos. Otro tanto, ocurre con las habilidades de lecto escritura: los estudiantes saben decodificar grafemas, pero no saben interpretar los contenidos de los mismos; no tienen la habilidad, no están “entrenados” para ello. Los resultados de estas insuficiencias formativas son devastadores: la calidad de los egresados implica una revisión de los programas y la utilización de una buena cantidad de horas/trabajo/hombre para superar la brecha entre los conocimientos que portan los estudiantes y el perfil exigido en el nivel de educación universitaria en cuanto al dominio y destrezas matemáticas y lectoescritoras. Sería interesante tratar de descubrir si en esas inequidades e insuficiencias se encuentra el numen de la acción discriminatoria del sistema de educación universitaria, que persiste a pesar del discurso incluyente que comporta la asunción de una visión humanista/marxista de la educación, puesto que la pendiente de la deserción escolar a estos niveles no solo no ha recedido, sino que se ha incrementado (CARDONA, 2010; FARIAS & BENCOMO, 2014), a pesar de las becas y de la política de inclusión y de aproximación de los centros pedagógicos a los ciudadanos, que ha desarrollado el gobierno bolivariano desde sus inicios y hasta el presente. Es innegable la titánica labor de crear misiones educativas que propenden a la superación de la brecha entre aquellos que tienen el reconocimiento oficial de sus aprendizajes y aquellos que carecen de titularidad. Son ingentes esfuerzos que han venido desde la educación primaria (Misión Robinson I; Misión Róbinson II) hasta la universitaria (Universidad Bolivariana de Venezuela, Misión Sucre, Misión Cultura, Universidad Nacional Para las Artes, Universidad Nacional de la Seguridad, otros), sin embargo, siguen sin superarse las insuficiencias antes descritas en el nivel medio superior, lo cual hace inferir severas deficiencias en la calidad formativa en el nivel inmediatamente superior. Desde esta perspectiva, emerge la necesidad de generar una propuesta alternativa ante una educación que no está preparando para la vida, tal como lo pidiera Simón Rodríguez y que hoy sustentan otros pedagogos, partiendo también de señalamientos como el de la UNICEF (2014)  en torno a la necesidad de formar a los jóvenes en… un amplio conjunto de aptitudes psicosociales e interpersonales que pueden ayudar (…) a tomar decisiones informadas,… de donde se infiere que formar para la vida supera, también, la formación para el trabajo y se inserta en una visión transcompleja de la educación que implica una visión de un hombre nuevo, más consustanciado con el entorno y las habilidades y destrezas necesarias para incorporarse eficientemente a él. La educación venezolana, no obstante el inmenso despliegue económico y la inversión masiva de recursos que ha realizado el gobierno bolivariano, sigue sin poder impulsar el desarrollo local, toda vez que no ha logrado contextualizar su acción y apoyar a los niños, niñas y adolescentes para que puedan incorporarse productiva y efectivamente a su entorno social. Pero, además de eso, ha ido renunciando a la formación de los y las jóvenes para producir, para trabajar, para ser independientes y generar cambios cualitativos en su vida personal y su entorno. Saber, conocer, convivir, compartir ese conocimiento y ser capaz de transformar todo aquello que aprende para que su vida y su entorno se transformen para bien, en el marco de acciones ecológicamente responsivas. Ahora bien, esa educación que parece seguir enmascarando el apetito protoburgués de formación de una mano de obra calificada para que vaya a engrosar las largas filas de desocupados, manipulables, alienados y depauperados, a los cuales ofrecerles un mendrugo de pan a cambio de su libertad, no merece seguir siendo la educación de una nación que tiene como norte una revolución socialista de avanzada, con los presupuestos intelectuales del Siglo XXI, alimentada por el mejor pensamiento marxista. Desde aquí, se propone, de la manera más humilde, una verdadera transformación educativa: que cada niño, niña o adolescente obtenga, juntamente con las habilidades lectoescritoras y el dominio de las operaciones aritméticas básicas, un conocimiento amplio de la lengua, una capacidad expresiva adecuada, un amplio rango de conocimientos de cultura general, una moral fortalecida con los mejores y más sólidos valores altruistas y, adicionalmente, la formación en una o más habilidades productivas, que él o ella hayan escogido libremente: carpintería, ebanistería, talabartería, albañilería, diseño, operación y programación de computadoras, robótica, electrónica, refrigeración, estilismo, teatro, danza o cualquiera que sea el camino que escoja. Para ello, sería necesario acortar la primaria (a  5 años) y alargar la educación media (a  6 años) todas las escuelas estarían egresando Técnicos Medios Profesionales, con el aditivo que se les estaría formando en Administración, Gerencia, Uso de Medios Electrónicos y Páginas Web para la publicidad y la información, en forma tal que todos, absolutamente todos, manejen herramientas que les permitan cotizar universalmente sus habilidades y destrezas: el trabajo sin fronteras. Aquí, entonces, surgirá como es seguro, una dificultad: ¿De dónde va a sacar el Estado Venezolano para equipar a todas las instituciones educativas del país con talleres suficientes para que esto se haga realidad? Es bien sencillo: la empresa privada ya tiene suficientes talleres instalados para acoger, en sus espacios, a todos los niños, niñas y adolescentes aprendices; los artistas tienen sus espacios creativos: salas de teatro, talleres de pintura. Los artesanos también, tanto como el campesino, el avicultor, el ganadero. Es decir, se propone una amplia cooperación Estado/Sociedad Civil, para recuperar – y multiplicar exponencialmente – la capacidad productiva de la nación en un lapso no mayor de 11 años (lo que tardaría en cumplir el ciclo completo un niño que iniciara hoy en primer grado), con tan solo convertir en maestros a los que ya tienen la experiencia laboral; el docente, que tiene el componente científico y empírico de la enseñanza, apoyará con teorías, aclaratorias, ordenando los procesos, evaluando resultados, y así sucesivamente. En este contexto, se propone entonces la creación de los ESCENARIOS PEDAGÓGICOS LOCALES PERTINENTES: fábricas, panaderías, talleres de costura, alfarerías, luterías, talleres de orfebrería, hoteles, restaurantes, empresas de construcción, salas de internet, se convertirían en aulas, bajo la conducción de los docentes y de los practicantes de tales oficios que, juntos, permitirían que el estudiante experimentara empíricamente la labor que más le gusta y pudiera encontrar, en el docente, una forma ordenada de comprender las nociones teóricas que el estudiante encuentre necesario consultar. Es posible que, para algunos “ortodoxos pedagógicos” esta propuesta suene como “traída de los pelos” pero, por más yuxtapuesta que pueda resultar a primera vista, es seguro que en alguna parte del mundo ya se está ensayando con éxito. Lo único, es que aunque por estos rumbos hace tiempo que se viene mascullando, casi a soto voce, la necesidad de darle un vuelco a la educación venezolana, hasta ahora no había sido posible ponerlo en blanco y negro y, mucho menos, darle publicidad al pensamiento. No obstante, esto es solo un papel para la discusión: ábrase el debate, que en ese territorio es donde ocurre el acto creador y se hace presente la genialidad transformadora.
José Pernia[i]

Trabajos citados

CARDONA, L. (29 de 04 de 2010). Deserción universitaria se debe a falta de identificación con la carrera. El Nacional. En http://reporte-ando.blogspot.com/2010/05/desercion-universitaria-se-debe-falta.html , pág. 1.
FARIAS, L., & BENCOMO, D. (2014). GESTIÓN UNIVERSITARIA Y LA DESERCIÓN ESTUDIANTIL CASO UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE GUAYANA VENEZUELA . Obtenido de CLABES: http://www.alfaguia.org/www-alfa/images/ponencias/clabesIII/LT_3/ponencia_completa_52.pdf
UNICEF. (2014). Educación Básica e igualdad para todos. Recuperado el 23 de 05 de 2014, de UNICEF: http://www.unicef.org/spanish/education/index_focus_lifeskills.html



[i] José Pernia es fundador de la Asociación del Teatro Popular Venezolano y miembro del Sindicato de Profesionales del Teatro, Cines y Afines del Distrito Capital (Nº 11357)  actor, director de teatro, promotor social, asesor teatral para el Municipio Escolar Nº 12: Cumanacoa, Estado Sucre.