Por M.C.P. José Pernia
montesteatral@gmail.com
RESUMEN
Con el objeto de analizar los factores que se constituyen
en aprendizaje, a partir de la utilización de las imágenes como refuerzo del
discurso textual, convirtiéndose en mensaje contextual y, a veces, subliminal,
se procedió a hacer una investigación de tipo bibliográfico que, sin
pretenderse exhaustiva, trató de abordar algunas aristas de este problema,
solamente desde un punto de vista ilustrativo, a los fines de estimular a los
lectores a ahondar sobre el tema. Para el educador, es frecuente utilizar
imágenes como apoyo de los contenidos que comparte con sus estudiantes en el aula.
La selección de las mismas depende de los constructos ideopolíticos y
socioculturales que forman parte de la idiosincrasia del docente. Como una conclusión
preliminar, se puede señalar la validez del pensamiento de Freire y la
necesidad de generar una educación liberadora, con vista a los desafíos del
presente Siglo.
INTRODUCCIÓN
El derecho que tienen los seres humanos a seleccionar
aquello que quiere aprende y lo que no, se encuentra señalado hasta en la
Biblia: “Pero el que duda, si come, se condena, porque come sin fe, y todo lo
que no es de fe, es pecado…” (Reina &
Valera., 1961) ,
es así como ese principio ha llegado a convertirse en una verdad sostenible
dentro de todo el pensamiento educativo por vía de la experiencia pasada y
presente de todos aquellos cuya praxis los ha llevado a las aulas y, de allí, a
la investigación.
El conocimiento es un derecho y un deber al cual todos
los seres humanos están ligados. Los docentes tienen la delicada labor de
facilitarlo, en condiciones tales que se permita el desarrollo del individuo,
para insertarse en el colectivo, no para diluirse en él. Es tarea diaria del
docente investigar acerca de las herramientas que le permitirán apoyar a cada
discente en el proceso de aprehensión de aquello que verdaderamente le
interesa.
DE LO QUE VEMOS A
LO QUE APRENDEMOS
Aquello que aprendemos y
aprehendemos tiene mucha relación con lo que vemos. Es la imagen el principal vehículo
del conocimiento, el principal elemento del saber. Las imágenes están allí:
árbol, carro, casa, mar… están y existen
a pesar de la persona. Pero, ¿qué es lo que se ve? ¿Acaso puras
representaciones de la imaginación, construidas a partir de la reconstrucción
de la refracción de los colores a través del prisma que conforma el cristalino
del ojo humano? ¿O hay algo más? En efecto, (Yuste Frías, 2002) , señala que:
…además de las imágenes
«mentales», cerca del texto, al lado del texto, junto al texto, en el texto y
entre el texto están las imágenes materializadas en los paratextos icónicos
que, conformando entidades iconotextuales, contribuyen también a crear
determinados imaginarios… (p. 2)
Entonces “ver” trasgrede los límites
de la pura percepción mecánica de las imágenes: constituye una interpretación
realizada por la persona partiendo de su contexto, armada de su ideario
particular. ¡Con razón dicen algunos feos que “la belleza está en el ojo del
que mira”! Así apertrechados con esa definición de lo que se ve, entonces es
posible avanzar hacia la concreción de lo que es posible conocer a partir de lo
visto.
Sobre este último particular (Morín Lara, 2005) al citar a Lizarazo
(2004: 178)., expresa: … “hemos de reconocer que todo conocimiento es
simbólico, es decir, pasa por el lenguaje como ámbito en el que se ordena el
caos de sensaciones en una experiencia”, entonces no es el conocimiento un “en
sí mismo”, sino un resultado de un proceso, ocurrido en el alma de quien
conoce.
El ser humano es, en este proceso,
un tamiz a través del cual pasa lo conocido, para confrontarse con el ser, con
las pasiones, las voliciones y los sentimientos, con el trasfondo cultural y con
toda la iconografía previa, asentada en todos los niveles del pensamiento,
consciente, inconsciente y subconsciente, contextos todos estos sumamente
subjetivos que juegan un papel importante para escoger lo conocible. Es posible
señalar a partir de lo dicho por el autor que la imagen es el vehículo, el
texto a ser interpretado por la persona… es el vínculo entre un objeto-imagen y
un sujeto imaginal como señala (Morín Lara, 2005) .
Entonces lo que se aprende no es lo
que se ve, sino la interpretación que la persona hace de ello. En forma tal
que, cuando se hace un anuncio publicitario, se toman en cuenta todas las posibles aristas de los destinatarios:
edad, cultura, educación, ingresos, localización, clima, gustos musicales,
colores preferidos, sitios que más frecuenta, concepciones sobre al matrimonio,
la vida, la muerte, la religión, es decir: se “mapea” completamente a las
personas para las cuales se va a realizar el comercial.
De lo cual deviene que el resultado
será un espacio publicitario con un tono, un matiz, un colorido y una ubicación
especialmente pensada para el “target” que es como se conoce al destinatario de
la publicidad. Pero no solo la publicidad se piensa así: las noticias, los
espacios deportivos, los musicales, las telenovelas, los comics, todo es
resultado de un estudio minucioso, que viene cargado con mensajes que el
productor quiere que el destinatario asimile. Es preciso recordar que, en
comunicación, lo que dice “A”, no siempre es lo que entiende “B” por lo cual es
necesario cerciorarse, a cada paso, de que el mensaje está llegando
correctamente. Para eso, se hacen los estudios de mercado (“survey”) para
conocer el impacto de la propaganda.
En ese mismo orden de ideas, cabe
destacar que la comunicación, es el acto de lograr que la persona a quien se
dirige un mensaje lo perciba, en forma alta y clara, absolutamente distinguible
para ella, aunque su percepción no sea consciente. Es por ello que, junto a un
refresco de soda, pondrán una chica bella, escultural, semi desnuda y sudando,
a la cual – inexplicablemente – le corre una gota de la exudación de la botella
por el pecho con destino a sus senos.
Entonces, ha llegado el momento de confrontar aquello que se conoce como
lo “subliminal”. A ese respecto (Pineda, 2009) en cuanto a la
etimología de la palabra, informa que:
Su origen proviene del latín, sub limen; por debajo del
límite. Algo que entra a la mente por debajo de nuestra percepción. A través
del uso de la psiquiatría, investigaciones motivacionales y ciencias sociales
relacionadas para crear patrones de venta subliminal. El arte pictórico y
gráfico ha utilizado por siglos las sutiles asociaciones de elementos y la
composición visual para crear fantasías creativas en los observadores (p.1)
Pero toda esta construcción
ideográfica, manipulada ex profeso para impulsar determinadas actitudes, para
cercenar algunas aptitudes, para (de)formar al ser humano, hacen que el autor
arribe a una pregunta: ¿Existe maldad en todas esas pinceladas?; es obvio que
existe una intencionalidad debajo de todo esto; que, por encima del bienestar
del colectivo se encuentra el desiderátum de un individuo o un grupo muy
pequeño de estos que quieren generar una conducta, motivar una tendencia, cuya
realización les reportará beneficios.
Conviene entonces abordar la tarea
que les corresponde a los destinatarios de este taller: educadores en ciernes,
en proceso de formación, quienes tienen en sus manos la futura generación de
líderes (aunque, a veces, parece que este encargo social no queda muy claro
para algunos): ¿Cuáles serían las herramientas que debe utilizar un docente
para estimular el aprendizaje en sus estudiantes? Todos los expertos en
aprendizaje desde Bandura hasta Vigotsky, desde Pavlov hasta Piaget, en el
fondo, están de acuerdo con una cosa: solamente aquello que despierta el
interés más profundo en las personas, se convierte en aprendizaje. Eso es lo
que subyace debajo de todos los discursos y toda la retórica sobre aprendizaje;
el tema si este es bancario, conductista, libertario, anarquista o lo que
quiera que se pretenda, es asunto de segundo orden: la persona, simplemente
aprende lo que le calienta (Boal, 1992).
De todas estas consideraciones,
conviene rescatar una que se encuentra oculta, casi subliminal, que nadie la
pronuncia, simplemente porque no se atreve a discurrir sobre la relación entre
el placer y el aprendizaje. Temprano en la historia de la psicología Freud descubrió
que las represiones, sobre todo las sexuales, tenían un profundo impacto en la
psiquis humana y, por ende, en su comportamiento. Los publicistas, dándole un
giro a esta teoría, lograron demostrar que todo aquello que se asocia con
placer, se acepta incondicionalmente y se hace presente en la mente y actitudes
de los seres humanos, aún cuando estos no lo perciban conscientemente.
Desde el punto de vista que aquí
concierne: los educadores, es imperativo que se reconozca la profunda
influencia que el gusto personal, la cultura propia de cada uno (o “conocimientos
previos”, o como quiera llamársele), tiene en el aprendizaje. Cada persona, y esta es una verdad de Perogrullo,
es un universo aparte. Tiene su propia escala de valores y, por ende, escoge
mediante su propio criterio aquello que quiere
aprender. El descubrimiento de lo que motiva a cada uno, es tarea diaria
del investigador docente y luego, desarrollar estrategias de refuerzo que
contribuyan a allanar el camino por el cual se logra aprehender aquello que
capta profundamente la atención.
En es sentido, deviene lógica la
apreciación de Freire cuando señala que la tarea del verdadero educador para la liberación, el encargo que se le hace
a la educación emancipadora, es pasar del inconsciente a la plena conciencia,
del automatismo que proponían los conductistas a la volición creadora generada
por el aprendiz, de una educación bancaria a una postura de aprendizaje
negociado, donde las partes, de común acuerdo, deciden el rumbo que ha de tomar
el acto de aprendizaje. O mejor, en palabras del propio Freire
La conciencia es esa
misteriosa y contradictoria capacidad que el hombre tiene de distanciarse de
las cosas para hacerlas presente., inmediatamente presentes. Es la presencia
que tiene el poder de hacer presente; no es representación, sino una condición
de presentación (wikispaces, 2015)
Y este debe ser el avance supremo
hacia el cual debe dirigirse todo el esfuerzo
la praxis pedagógica, estructurar los medios a través de los cuales cada
aprendiz desarrolle métodos y sistemas de pensamiento propios, sea capaz de
medir las consecuencias de sus actos y evaluar, según su propio criterio, todas
las enseñanzas que recibe, sin tomarlas a pies juntillas, como lo único, lo más
serio y lo más válido, con la duda como base fundamental de su proceso de
aprendizaje y la crítica y autocrítica como herramientas para desmitificar la
iconografía que se le ofrece como indiscutible.
Es probable que esto eche por tierra
todo el principio de autoridad que,
hasta ahora, se tenía establecido en el sistema educativo. De aquí en
adelante el respeto y la consideración: la autoridad, provendrá de la capacidad
de servicio que cada quien demuestre a los otros, de su solidaridad y su
aprecio por el pensamiento ajeno, no de la imposición, sino del reconocimiento.
Trabajos citados
Morín Lara, D. (12 de
2005). Íconos, figuraciones, sueños: imágenes de las experiencias.
Recuperado el 04 de 11 de 2015, de Andamios vol.2 no.3 En Rev. Dig. Scielo: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1870-00632005000200011&script=sci_arttext
Pineda,
M. (25 de 06 de 2009). Publicidad Subliminal, mito o realidad.
Recuperado el 04 de 11 de 2015, de PENSAMIENTO MAUPINIANOS:
http://www.pensamientosmaupinianos.com/2009/06/publicidad-subliminal-mito-o-realidad.html
wikispaces.
(2015). Movimientos de Renovación Pedagógica. Historia y Presente.
Recuperado el 06 de 11 de 2015, de Paulo Freire y la Pedagogía del Oprimido.:
https://movimientosrenovacionpedagogica.wikispaces.com/Paulo+Freire+y+la+pedagog%C3%ADa+del+oprimido
Yuste
Frías, J. (2002). Leer e interpretar la imagen para traducir.
Recuperado el 04 de 11 de 2015, de SCIELO. Rev. Dig.:
http://www.scielo.br/pdf/tla/v50n2/03.pdf

No comments:
Post a Comment